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lunes, 22 de junio de 2015

MAGICAL GIRL


FICHA TÉCNICA



Título original: Magical Girl
Año: 2014
Duración: 127 min.
País: España
Director:  Carlos Vermut
Guión: Carlos Vermut
Fotografía: Santiago Racaj
Reparto: José SacristánLuis BermejoBárbara LennieLucía PollánJavier Botet


SINOPSIS

Luis (Luis Bermejo), profesor de literatura en paro, trata de hacer realidad el último deseo de su hija Alicia (Lucía Pollán), una niña de 12 años enferma de cáncer terminal: tener el vestido oficial de la serie japonesa de dibujos animados "Mágical Girl Yukiko". El elevado precio del vestido llevará a Luis a intentar encontrar el dinero de forma desesperada cuando conoce a Bárbara (Bárbara Lennie), una atractiva joven casada que sufre trastornos mentales, a su vez relacionada con Damián (José Sacristán), un profesor retirado con un tormentoso pasado. Los tres quedarán atrapados en una oscura red de chantajes, en la que instinto y razón entran en conflicto. (FILMAFFINITY)



HISTORIAS CORRIENTES


Director novel, cartel pastelero con corazón incluido, frase lapidaria: "Ten cuidado con lo que deseas", sinopsis en diversas web de cine hablando de chantajes, amor, redes ... y con niña enferma al frente. Todo parece indicar que nos aventuramos hacia una película con más tripas y artificio que sinceridad,  y que apunta directamente hacia nuestro pútrido corazoncito con la única intención de arrancar alguna lagrimilla y sentir pena por la niña y su padre, pena que normalmente desaparece cuando pides una caña al salir del cine.
Afortunadamente no es así. El cartel nos despeja dudas sobre quién va a ser el verdadero protagonista de la historia, los principales personajes que forman el todo en piezas irregulares de diferentes tamaños (quiero pensar que dependiendo del peso que cargan les corresponde un pedazo mayor del total). Y todos unidos por una sencilla pieza de puzzle, que evoca unas vidas cruzadas que terminan por encajar (o no) unas con otras.


La película arranca con la profunda y acojonante voz de José Sacristán ofreciéndonos su particular tesis sobre las verdades absolutas, lo que dice no tiene demasiada importancia, es simplemente el sermón de un profesor hacia sus alumnos, dura apenas unos minutos que daremos por olvidados más adelante. Parece la típica escena de notita entre adolescentes idiotizados burlándose del profesor, no obstante y como comentaré más adelante, el director nos vuelve a tender una trampa y caemos de lleno en ella. Llama la atención el plano utilizado, un plano cenital que muestra la mesa en la que todos los elementos están perfectamente alineados, la mesa es lo más parecido a un desfile militar  norcoreano en cuanto a rectitud y orden. La tapa del libro muestra el curso,  nos sugiere hábilmente la edad de la chica. 




PAPÁ, QUIERO UN CIGARRO Y UN GIN TONIC

Pasada la primera escena de introducción comienza la verdadera película, el detonador de toda la acción, el pretexto no puede pasar más desapercibido, es tierno en sus formas, sincero, y más que justificable para cualquier padre que quiera a sus hijos. Un verdadero ejercicio de maestría de Carlos Vermut y su malvado plan que nos hace ver lógicos la mayoría de acontecimientos posteriores. 


Luis, un hombre alrededor de los 50, profesor de literatura en paro, de aspecto afable, atraviesa un momento difícil por diversos motivos. Vemos como vende sus libros a peso para sacar algunos euros. Vive solo con su hija, de la que trata de hacerse cargo de la mejor manera posible. No sabemos por qué no tiene pareja, tampoco tiene demasiada importancia. Simplemente damos por hecho que es viudo porque ante el problema de salud de la niña, una madre convencional (no diré normal) estaría a su lado al margen de la relación que tuviera con el padre, ante una enfermedad terminal, las prioridades cambian.


Alicia, una niña de 12 años, hija de Luis. Es el motor de arranque del film, sin ella no habría película tal y como se presenta, su enfermedad y sus deseos son lo que motiva a Luis a actuar como actúa. Es la primera aparición en pantalla de Lucía Pollán, y aunque fundamental, no es demasiado extensa. Es una niña completamente normal, con los gustos propios de una niña de esa edad y que siente que se le escapa la vida, quiere hacer muchas cosas antes que termine su tiempo, tanto es así que no titubea en pedir a su padre que le deje probar un gin tonic y fumar un cigarrillo. Una petición que constata la buena relación que mantiene con su padre, puesto que en caso contrario le hubiera sido más fácil conseguir tales "frivolidades" al margen de su casa. No obstante, lo que mueve su día a día es el manga japonés, ella y sus amigas se llaman entre sí con motes nipones. No habla de su enfermedad, de hecho, salvo una visita al hospital y algún comentario de Luis, la leucemia pasaría de largo... Tanto es así, que la conversación de Luis con la doctora no la oímos, ni una sola nota musical que acompañe la demoledora noticia del empeoramiento de su salud. Tampoco Luis inclina la cabeza al recibir la noticia como cabría esperar, simplemente silencio, otro tanto del director. Deja pensar al espectador, no lo toma por tonto, sabe que el aspecto, el buen hacer de Lucía Pollán, su delgadez, su pelo corto y su palidez hará el resto.


Puede ser que el director haya querido homenajear al gran Ingmar Bergman, o simplemente sea un recurso propio de quien no subestima su público, pero esa conversación que no oímos, me recordó a una escena de "Gritos y Susurros" donde Liv Ullman y Harriet Andersson discuten pero no podemos oírlas, tan solo deja rodar la música y el buen hacer de las actrices nos da a entender qué está pasando.
Tras recibir la noticia, parece que Luis no va a escatimar esfuerzos en hacer que su hija se vaya con un buen sabor de boca de este mundo, no pregunta por qué quiere fumar un cigarrillo, ni le advierte sobre lo perjudicial que es el tabaco, ya no importa eso, simplemente se lo da ante la petición de la niña y le indica la manera de fumarlo.
Curioseando en las cosas de Alicia, encuentra su "Libro de los deseos", una libreta donde la niña escribe lo que más desea, y esa es la chispa que termina de encender a Luis, que se muestra más decidido que nunca a cualquier cosa.


Tres deseos, una niña de 12 años que tan solo desea tres cosas: 
- Convertirse en quien quiera
- El vestido de Magical Girl
- Cumplir 13 años
Dato a tener en cuenta es el orden de dichos deseos, supongo que guarda la bomba para el último, para generar sensación de impotencia, pero llama la atención que el vestido esté colocado por delante del cumpleaños. Eso o que haya olvidado mi mentalidad adolescente y realmente sacrifique cualquier cosa en favor del vestido. No obstante, y ante la escasa longitud de la lista y la imposibilidad de hacer absolutamente nada ante 2 de los deseos, los esfuerzos de Luis se concentrarán en el vestido. 
El vestido, padre en apuros, situaciones adversas, no puedo evitar que me venga  a la cabeza otra magnífica película, "Lloviendo Piedras" de Ken Loach, con quien además, comparte el espíritu crítico con la sociedad. En este primer tramo de la película, el director es cuando se muestra más realista y crítico con la situación de España. No le tiembla el pulso para utilizar la palabra "recortes" cuando Luis hace referencia a la causa de su despido. De hecho, Luis podría haberse dedicado a cualquier cosa, pero el bueno de Carlos Vermut a lo mejor quiso sentirse un tanto reivindicativo.
Tras informarse del elevado coste del vestido (solo hay uno, por eso es tan caro) Luis acude a amigos (una, en concreto) e incluso pretende que le concedan un crédito por teléfono estando en el paro, pecado mortal para banqueros y demás usureros, alegando que: "En el anuncio dicen que no se necesita aval"


Agotadas las vías lógicas sin éxito alguno, comienza la cruzada de Luis. El azar entra en juego.



LA ENIGMÁTICA BÁRBARA

Tercera pieza del puzzle, no por ello menos importante. Otro acierto del director y del director de casting. Bárbara no podía ser otra, una belleza enigmática, un tipo de mujer que cuanto más la miras más atractiva te resulta. Un nudo corredizo que si lo ignoras no ejerce fuerza, pero si vas tirando de él, te atrapa. Es la incomprendida de la película, un mar de interrogantes y contradicciones.


La presentación de Bárbara es toda una declaración de intenciones, nos advierte desde el principio de como es su personalidad. Una escena repleta de mensajes subliminales que seguramente pasarían desapercibidos si el espectador no está familiarizado con el BDSM (Bondage & Sadomasoquismo). En dicha escena tan solo es un presentimiento, una sospecha. Actos que normalmente pasarían de largo con un simple: "Qué tía más rara", pero que como casi todo en el film, tiene su explicación. Y más adelante, se confirman las sospechas. En su primera aparación, Bárbara aparece atando los zapatos a su marido Alfredo. Nos muestra como hace el nudo, el nudo, aunque no sea en una cuerda de nylón, se utiliza como simbología BDSM, el amo ata a la esclava, es una práctica habitual dentro del Bondage. Otro indicativo que nos muestra es la postura, el marido está sentado en la cama, con el torso descubierto y ella de rodillas frente a él, una postura natural en una relación de dominación y sumisión. Y, por último, Alfredo regala un collar a Bárbara, no se trata de un collar propiamente dicho, es más bien una cadenita con un colgante, pero que visto todo lo anterior puede simbolizar la propiedad de la esclava a su amo. La esclava pertenece a su amo, él la protege y ella se entrega en cuerpo y alma a él, la felicidad de ella pasa y depende de la de él. Podríamos comparar el collar en una relación BDSM a una alianza en un matrimonio convencional (mala comparación, lo sé) en lo que a unión entre dos personas se refiere.



No tenemos demasiados detalles acerca de la vida anterior de Bárbara (como de ningún personaje), así que una vez más, el director recurre a la imaginación del espectador para que saquemos nuestras propias conclusiones. Varios detalles dejan ver pinceladas de como han llegado a tal situación. El marido de Bárbara es psiquiatra, de carácter dominante como expliqué con anterioridad, lo que nos lleva a pensar, y esto es una interpretación puramente personal, que Alfredo conoció a Bárbara en el ámbito profesional, tal vez la conociera primero como paciente, y dado su carácter sumiso y su atractivo físico se sintiera atraído por ella. La conclusión a la que llego es que conoce (casi) todos los secretos de la personalidad de Bárbara, sabe que necesita sentirse dominada y también conoce el aire infantiloide e inestable de su comportamiento.


Ambos se necesitan mutuamente, aunque como dice él: "Tú me necesitas más" dirigiéndose a Bárbara, ella misma confiesa que la mantiene su marido, que no hace nada, textualmente ... Otro indicativo de su carácter sumiso. Varios acontecimientos ponen de manifiesto la complicada personalidad de nuestra protagonista, por un lado, vemos como su marido la obliga a medicarse, comprobando que traga las pastillas, lo que nos indica que está bajo tratamiento. En segundo lugar, durante la visita de unos amigos de Alfredo ocurre algo que hace le hace tomar la decisión de abandonarla, y por último, la reacción de ella ante el hecho de verse sola y abandonada es autolesionarse, e incluso un intento de suicidio, que a la postre, será el eslabón que una la vida y destinos de Luis y Bárbara, una vez más, el azar.




DAMIÁN, EL BUENAZO

Dos breves apariciones, que aunque son casi anecdóticas por su duración, nos ofrece una información muy útil sobre el personaje del viejo profesor. Ya teníamos prácticamente olvidada aquella primera escena del maestro con su alumna, y ahora nos vuelve a la memoria cuando vemos a Damián resolviendo un enorme puzzle en el salón de su casa. Parece realmente interesado en su tarea cuando lo interrumpe el teléfono, contesta de la manera que lo hace alguien que no está muy acostumbrado a recibir llamadas, y al otro lado responde una voz femenina, tan solo 3 palabras bastan para que Damián se venga abajo, parece que los demonios del pasado le visitan.


Llama la atención la decoración y el teléfono, una decoración antigua, y un teléfono que la mayoría de adolescentes no sabría utilizar. Luego entenderemos por qué esa decoración.
Terminadas esas dos escenas, el personaje no cobra importancia hasta que se avecina el desenlace, curioso una vez vista la película, como un personaje puede pasar de no tener apenas presencia a convertirse en el alma de la película. Por ello, hay que destacar la inmensa capacidad de José Sacristán para interpretar, soberbio.
Un actor que ha visto en su madurez la recompensa, uno de los pocos que no ha necesitado morir o exiliarse para generar admiración. Con ello, no quiero decir que antes de los 60 años no haya hecho buen cine, de hecho, me quedo con su "Carlos Galván"  en "El viaje a ninguna parte" y  su "Matías" en "Siete mil días juntos" en ambas a las órdenes de uno de los más grandes, Fernando Fernán Gómez. Simplemente pretendo exponer que a medida que ha ido madurando, los papeles han sido más interesantes y su labor más reconocida. Pero, ¿Qué hubiera pasado si José Sacristán hubiera sido francés? ¿Habría destacado en la nouvelle vague? ¿Y si hubiera nacido 20 años después? Se habría evitado un buen montón de películas insulsas a las que nos tenían acostumbrados en España durante los 60-70, ¿Cosa del Régimen? ¿Simplemente ha necesitado hacerse un hueco? No sé la respuesta, pero me quedo con la sensación de haber exprimido poco 20 años de talento.
Volviendo a Damián, con él se completa el puzzle del cartel y a él le corresponde el pedazo más grande, no es casual. Vemos a un hombre ya maduro saliendo de la cárcel ... ¿Cómo? ¿Un profesor de matemáticas en la cárcel? Sí, y además se ha "institucionalizado", como dice Morgan Freeman en la facilona y predecible "Cadena perpetua"

  Temeroso de salir de la cárcel  porque sabe que no está rehabilitado, lo sabe perfectamente, y así nos lo demuestra. Conocedor de su delicada situación y su debilidad, trata de llevar una vida tranquila, en su casa, decorada suponemos como hace un montón de años y sin que nadie se haya encargado de modernizarla y juntando las piezas de su puzzle.


El personaje de Damián, es un completo y absoluto interrogante, no sabemos  nada de él. Pocos datos que se limitan a que fue profesor, estuvo en la cárcel y haría cualquier cosa por Bárbara, así que una vez más, viva la imaginación de cada cual.




LOS ENEMIGOS DEL ALMA

Con ellos ensambla la acción el director: Mundo, Demonio y Carne. Son los 3 actos en los que Carlos Vermut divide la película, y que llevan directamente a desobedecer a Dios. Me encanta que la única mención religiosa sea ésta. En un cine más comercial y más a lo que nos tienen acostumbrados, Luis hubiera recurrido a la oración, e incluso buscara refugio en un guía espiritual por la enfermedad de su hija. Antes tales situaciones las personas reaccionamos de maneras muy diferentes, Luis prefiere una complacencia más terrenal. Cada uno de los enemigos está asociado con la presentación, desarrollo y desenlace de la película, quedando el Mundo asociado más hacia Luis y su hija y quedando Bárbara como una historia al margen de ellos, mientras que Damián ni siquiera está presente. 
El Demonio vendría marcado por el punto de unión entre las historias de Luis y Bárbara, el hecho que hace que ambas historias converjan es puramente casual. El director nos muestra todos los detalles de ambas historias, poniéndolas en contacto mediante hábiles saltos en el tiempo fáciles de identificar gracias a sucesos concretos, tales como la canción de la emisora de radio o incluso el puzzle de Damián.


En este apartado es donde podemos llegar a conocer mejor la vida pasada de Bárbara, un par de imágenes que desvelan una vida que no debe haber sido sencilla, y que damos por supuesto que no quiere volver a repetir, si fuera al contrario, no aceptaría el chantaje de Luis. Estas imágenes nos llevan de nuevo al sórdido mundo del BDSM, despejando cualquier duda que Bárbara realmente ha estado vinculada al mundillo.  











Un cuerpo repleto de cicatrices provocadas por su tendencia a autolesionarse y suponemos también a las prácticas continuadas del bondage. Deducimos que es así porque cuando se ve apurada ante la coacción y la necesidad de dinero no acude a ningún amigo, ni por supuesto su marido, acude a viejos contactos para ofrecerse como esclava a Amos Sadomasoquistas.
Explican claramente en qué consiste el juego, y cuales con las mejores maneras de aumentar la cantidad de dinero a percibir. A mayor nivel de tolerancia, más dinero. E incluso a nivel extremo, donde desaparece la safeword (palabra con la que la esclava pone fin al castigo). Otro acierto del director es no dejarse caer en el morbo de ver a Bárbara siendo castigada, o en actitud sexual. No es puritanismo ni mucho menos, es simplemente que si lo hubiera hecho hubiera distraído al espectador. Ahora que tan de moda se ha puesto el mundillo gracias a la infumable y aborrecible trilogía, parece que todas las almas curiosas y sedientas de sexo disfrazado se guían por el olor a fusta y grillete. Además, al no mostrar las sesiones, una vez más, el director se alía con la imaginación de espectador, hallando en ella la mejor escenografía.
Por último, llega la carne, el desenlace. El personaje interpretado por José Sacristán gana peso y acaba convirtiéndose en absoluto protagonista. Guarda lo mejor para el final, son sin duda los mejores 30 minutos de la película. Como antes he mencionado, es el personaje del que menos podemos deducir de su vida anterior. Un halo de misterio lo rodea, sabemos sin detalles por qué entró en la cárcel y por qué  volvería a entrar. No haré demasiados comentarios de esta parte del film por si algún insensato ha tenido el valor de leer hasta aquí sin ver la película. Destacar valentía de rodar un final como el de Magical Girl, cierto es que personalmente no soporto lo finales almibarados y éste se encuentra en las antípodas de serlo. Es tierno, a su manera, y descarnado para la mayoría. Solo añadir otro guiño de Carlos Vermut, que de una manera muy de Bergman, cierra el film, dos planos muy similares entre sí dan comienzo y final.














CURIOSIDADES Y DEMÁS TONTERÍAS


Para finalizar, me gustaría ahondar un poco más en que se trata de mis impresiones personales, que como siempre, pueden ser acertadas o no, pero por eso son personales, no tienen por qué coincidir con las de nadie. En alguna crítica que otra he leído que su estructura recuerda a Pulp Fiction, en mi opinión, se parece como un huevo a una castaña, no tiene nada que ver la estructura ni desde luego el estilo es el de Tarantino. Creo que lo único que tienen en común Quentin Tarantino y Carlos Vermut es que ambos son cinéfilos empedernidos, eso sí que salta a la vista. 
Me hubiera gustado tratar más a fondo determinados momentos de la película, y ha resultado muy difícil no hacerlo, pero tampoco quiero destriparla del todo si alguien por error entra y lee sobre ella. Destacar a modo de conclusiones diversos aspectos como la habilidad de Carlos Vermut para huir del melodrama sensiblero y ser capaz de rodar una película cuyos protagonistas no lleguen a despertar verdadera empatía por ninguno de ellos, así como ninguno de ellos se erige como un único protagonista (GRAN trabajo de los actores). Así como la implicación personal del director en el proyecto, no hay que olvidar que es director, guionista y montador del film, incluso los actores comparten nombre con los personajes (¿recomendación?). No sé si dar por buena una información leída, que es que los fondos para peli se consiguieron (en parte) mediante crowdfunding (si es así, me arrepiento de no haber contribuído). Dicho lo dicho ... Acabo de descubrir un director al que seguir la pista, y espero que igual que a mí, le haya ocurrido a más gente tras ver la peli, así que solo resta por decir ... Camarero, otro Vermut! 








sábado, 21 de septiembre de 2013

SM-RECHTER (JUEZ S&M)


FICHA TÉCNICA

 
Título original: SM-rechter (S&M Judge)
Año: 2009
Duración: 90 min.
País:  Bélgica
Director: Erik Lamens
Guión: Erik Lamens
Música: Ivan Georgiev
Fotografía: Stijn Van der Veken
Reparto: Gene Bervoets, Veerle Dobbelaere, Axel Daeseleire,


SINOPSIS

Película basada en un caso real ocurrido en Bélgica en 1997. Un juez entra en el mundo del sadomasoquismo por satisfacer la necesidad imperiosa de su mujer de cumplir sus fantasías masoquistas. Las cosas se complican por intereses políticos, venganzas personales, etc., que convierten su matrimonio un caso de violencia, absolutamente falso, que llevar a juicio. (FILMAFFINITY)



UN MATRIMONIO NORMAL (ABURRIDO)

La película está basada en un hecho real ocurrido en Bélgica no hace tantos años, por tanto, tenemos muy claro que es lo que vamos a ver. Una historia muy sencilla, con pocos personajes y una única linea argumental. Un juez con  muy buena reputación, progresista, de intachable carrera, se ve envuelto en una caza de brujas. En este caso, recupero la figura femenina como el personaje a tener en cuenta, la incomprendida. La película viene presentada en tres grandes bloques claramente diferenciados, antes del BDSM (Bondage & Sadomasoquismo), durante el BDSM y las consecuencias del BDSM en la vida de la familia.


En primer lugar, el director nos presenta a los protagonistas de nuestra historia, un matrimonio perfectamente normal e infeliz, Koen, un hombre en  la cincuentena, juez de la Corte de Bélgica, muy respetado por sus colegas de profesión, con amigos igual de respetables y aburridos que él, muy enamorado de su esposa y muy feliz (él, sí) con la vida que lleva, colabora activamente en la vida de hogar, en la educación de su hija y ayuda en las tareas domésticas, resumiendo, el hombre que toda suegra quiere para su hija.


Por otro lado, Magda, mujer de Koen, una atractiva mujer de alrededor de cuarenta años. Enamorada de su marido (luego comentaremos detalladamente) y con unos deseos sexuales un tanto peculiares. Es el alma de la película, la locomotora que tira del resto de personajes y que hace que la película cobre sentido. En ella es donde podemos diferenciar claramente los 3 bloques que hablabamos anteriormente. Al inicio, el director nos la presenta como una persona apática, aparentemente infeliz y desencantada de la vida. Duerme de día y vive de noche, se desentiende  por completo del mundo que la rodea, incluso olvida preparar la comida a su hija y recogerla del colegio.


Se pasa las noches oteando libros y dibujando en un cuaderno, se dibuja a sí misma en actitud sumisa, sometida a innumerables castigos. Desea por encima de todo convertirse en una esclava sexual, disfruta fantaseando que es castigada por su Amo, ansía sentir un "placentero" dolor en su cuerpo. Rechaza sexualmente a Koen cuando éste se acerca en la cama. Aunque por el devenir de la película, se puede deducir que  el rechazo se produce hacia el acto en sí, no hacia su marido.



LA GOTA QUE COLMA EL VASO


Gran parte del éxito de la película le corresponde al director de casting, en mi opnión, es muy acertada la selección de actores que da vida al matrimonio, expresan perfectamente lo que el director de la película quiere contarnos. También me parece muy acertada la selección de pesonajes secundarios que interpretan a los amigos del matrimonio. Se parecen físicamente, llevan el mismo pelo, hablan de la misma manera, son compañeros de trabajo ... Son la imagen de la monotonía y el tedio. A los pocos minutos de comenzar la película (otro acierto del director) tiene lugar la escena que es el detonador de la situación, la fiesta de aniversario de Koen y Magda.













Koen, invita a casa a la pareja a jugar al bridge y compra una botella de champagne donde escribe las iniciales de ambos y el tiempo que llevan casados. El marido lo hace con la mejor de las intenciones, pero es la gota que colma el vaso de la paciencia de Magda, que sufre un ataque de ansiedad durante la partida de cartas. A partir de ese momento, comienza a desarrollarse el argumento de la película. Nos muestran a Magda ingresada en el hospital durante 2 semanas, víctima del ataque de nervios y de una profunda depresión que se ha acentuado en los últimos meses, todo va cobrando sentido, el desinterés, la dejadez, los dibujos ... Koen es advertido por el médico de Magda, los motivos de tal actitud saldrán a la luz.













De vuelta a casa, Koen trata de darle la bienvenida con una pequeña celebración, cosa que, una vez más, no funciona. Le regala un caballete para que ella pueda pintar de una manera más profesional, aunque tal vez lo haga intrigado por los misteriosos dibujos que últimamente hace su mujer, cosa que tampoco da el resultado que el marido espera.  Tal y como pronosticó el médico, los motivos de la depresión de Magda salen a la luz, no puede más, y se sincera con su marido.




EL AMOR DENTRO DEL MATRIMONIO


Tras el regreso a casa la pareja experimenta lo que realmente es la soledad, están juntos, pero parece que vivan en mundos diferentes, Magda sigue con los deseos, las inquietudes y el malestar que la llevaron al hospital, mientras que Koen se siente desplazado, perdido. No sabe qué hacer, no sabe como contentar a su mujer para que cambie su actitud hacia la vida. Por fin, llega el momento... Sobre Magda comienza a planear la sombra del divorcio, da por sentado que su marido no comprenderá su necesidad de ser castigada, pero su marido la anima a que comparta con él su peso, a comunicarse, él la ama de verdad, y le sugiere: "Haré cualquier cosa". Lo que Koen no era capaz de imaginar es que con esa frase iba a abrirse ante él un mundo totalmente desconocido. Un tema tabú en una sociedad conservadora, el sadomasoquismo. No concibe cómo su mujer puede disfrutar siendo maltratada. De hecho, no toma la decisión en el momento, le cuesta unos días. Durante una comida, un simple gesto de afirmación hacia su mujer, sin pronunciar palabra alguna (está presente su hija) arranca la primera sonrisa de la bella esclava. Así pues, instalan una improvisada mazmorra en el dormitorio y comienzan las sesiones caseras, que resultan un auténtico desastre. Se acaba por romper todo, despertando a su hija pequeña  y el sentimiento de culpa del marido es inversamente proporcional a la cara de satisfacción de la mujer. Comenzamos a ver atisbos de felicidad en Magda.













Por todo ello, es un aspecto a tener en cuenta la tremenda comunicación que existe entre ambos, al menos este caso. Una prueba de amor, sin duda. Él aparta sus prejuicios, sacrifica su tendencia natural de negarse por "estar mal" la práctica en sí, y decide obviar el hecho de lastimar a su mujer.   Y Magda, abre su mente a su marido, se lo muestra todo, pese a que un principio se plantea divorciarse y guardar en secreto tu tendencia sexual, o buscar tal satisfacción en otra persona fuera del matrimonio.


Una vez más, el médico juega un papel importante para que Koen tome la decisión de ejercer de Amo para su esposa. Le explica las reacciones químicas del cuerpo humano ante el dolor, y le abre los ojos cuando le afirma que hay gente que le resulta placentero. Es de agradecer que la figura de confianza la encarne un médico en lugar de un guía espiritual o un amigo, le da cierta credibilidad. Además, otro acierto del casting de la película, el aspecto desaliñado del doctor, gran secundario.


UN POCO MÁS FUERTE, AMO


Tras los intentos fallidos de practicar BDSM en casa, la pareja decide a un club donde recibir orientación de gente especializada. Definitivamente, la pareja da el salto hacia un mundo desconocido para ellos, y que particularmente me parece lo más atractivo de la película. Un dato curioso a tener en cuenta sobre el BDSM tratado en la película, es que se nos presenta como un tema tabú, como algo que pese a estar al alcance de todos, y que parece agradar a muchos, es un tema del que nadie habla abiertamente, se practica en lugares semiocultos, sórdidos, pero la gente que lo practica no es tan sórdida como el ambiente indica. En esos lugares podemos ver gente de todas las características y estratos sociales. Así pues, es un mundo desconocido para la gran mayoría de los belgas de mitad de los '90.













Allí conocen a varios Amos que los guían y los introducen poco a poco en las costumbres y los quehaceres del BDSM. El matrimonio parece renacer con nuevos bríos, vemos a una pareja feliz, encantada de lo que están viviendo y totalmente integrada en ambos ambientes, por un lado, su aspecto social, donde todo prosigue su curso aparantemente normal, no falta la figura de "Pepito Grillo" encarnada en el amigo de Koen que se encarga de recordarle los riesgos que conlleva su nuevo estilo de vida. Al parecer existe una especie de vacío legal respecto al BDSM, similar al que ocurre en España con la prostitución, es decir, está prohibido el proxenetismo, el maltrato y demás pero los locales donde se practica siguen abiertos al público. Koen le recuerda que un juez de la Corte tiene prohibido visitar un casino (por ejemplo) pero no un club de Bondage.

 
Y por otro lado, se introducen cada vez más en el mundo del fetichismo y el Bondage, adquieren soltura en las prácticas, Magda es una magnifícia esclava que tolera dosis ingentes de dolor, goza con ello y la motiva para superarse durante la siguiente sesión, tanto es así que está muy solicitada por otros Amos que practican sadomasoquismo extremo (un práctica mucho menos habitual y más peligrosa). Los deseos de Magda por sentir cada vez más dolor son los que llevan a la pareja a cometer el error fatal... Conciertan una cita con un Amo para que someta a Magda a un castigo que Koen no se atreve a infligir. Durante la sesión, el inermediario se dedica a sacar unas fotos que más tarde verán la luz y no contentos con eso, Koen acepta la "gratificación" monetaria por parte del otro Amo al terminar la sesión.



NO HAY VIDA DESPUÉS DEL BDSM

Tras la desafortunada sesión de sadomasoquismo extremo, todo el equilibrio existente en sus vidas comienza a desmoronarse y se da a conocer el hecho que motivó la película. Les han tendido una trampa, las fotos que el intermediario hizo durante la sesión salen a la luz y ello supone una reacción en cadena que pone fin a los tiempos felices de la pareja. Las consecuencias son devastadoras para Koen, que es detenido por la polícia y juzgado por sus "colegas" acusado de maltrato y proxenetismo, además de hacer polvo su imagen pública, y también familiar. Su propia hija, al descubrir el tipo de relación que mantienen sus padres, decide independizarse. Además, con Koen acusado y sin trabajo, ven obligados a vender su acomodada casa y mudarse a un modesto apartamento.













Aunque sin duda, la peor de las consecuencias es el intento de suicidio de Koen, atrapado por la injusticia y abrumado por el revuelo que su caso ha despertado en una sociedad belga más propia de los inicios de siglo que del año 1997.  Se siente traicionado por compañeros de profesión, trata de comprender todo lo que ha sucedido y de buscar una explicación razonable, pero se ve incapaz de encontrarla. Todo su mundo, toda su felicidad se ha venido abajo y se encuentra en un callejón sin salida.


Tal suceso parece espolear a Magda y decide conceder una entrevista en una televisión en la que se enfrentará en un careo con un excompañero de Koen y principal artífice (por verganza) de la caza de brujas. Para mi gusto, es la mejor escena de la película, Koen sintoniza la entrevista desde la cama del hospital donde se recupera del intento de suicidio y presencia una hermosa declaración de amor por parte de su esposa, que saca los colores a una sociedad encorsetada y rancia encarnada en el fiscal.



CURIOSIDADES Y DEMÁS TONTERÍAS

Una pequeña gran película que ha pasado prácticamente desapercibida por todos los círculos cinéfilos de los últimos años, y que sin embargo parece que ha calado hondo dentro de la gente amante del BDSM. En muchas webs hablan de la película que mejor retrata este estilo de vida, que no solo práctica sexual. Otras películas han tratado el tema de una manera más o menos directa, pero siempre caen en un estudio más superficial, como puede ocurrir con la fantástica "Belle de Jour" de Luis Buñuel, o caer en el lado frívolo de la práctica, como la aburrida e insustancial erótico-pastiche "Historia de O". O directamente hacer una castaña con buenas intenciones y buena factura, pero dejando mucho que desear, como "Mâitrese" Si interesa el tema del BDSM dentro del mundo del cine, no debiríais dejar de visitar el blog Películas sobre BDSM.

martes, 30 de julio de 2013

ÉL (LUIS BUÑUEL)

FICHA TÉCNICA




Título original: Él
Año: 1952
Duración: 92 min.
País: México
Director: Luis Buñuel
Guión: Luis Buñuel & Luis Alcoriza (Novela: Mercedes Pinto)
Música: Luis Hernández Bretón
Fotografía: Gabriel Figueroa (B&W)
Reparto: Arturo de Córdova, Delia Garcés, Aurora Walker, Carlos Martínez Baena
 
 
SINOPSIS

Francisco Galván de Montemayor, un hombre adinerado de apariencia tranquila, conservador, religioso y virgen, como cada Jueves Santo asiste a la ceremonia del mandatum, el lavatorio de pies que el sacerdote efectúa con singular delectación. Al ver los sensuales pies de una joven sentada en primera fila se queda prendado de su serena belleza. Francisco logra averiguar que la mujer de sus sueños se llama Gloria y va a contraer matrimonio con un viejo amigo suyo. Tras invitarlos a una fiesta en su mansión, conquista a Gloria y se casa con ella. A partir de la misma noche de bodas, los celos lo transforman en un ser obsesivo y paranoico, que sólo ve el asesinato y la mutilación como una solución a su locura. (FILMAFFINITY)
 
 
LA SANTÍSIMA TRINIDAD DE ÉL


No es la primera película en la que Luis Buñuel elige una iglesia para el comienzo del film, creo recordar también que lo hizo en El Ángel Exterminador y en Viridiana, dos de sus grandes obras maestras. Es un escenario que riega toda su filmografía y que sin duda es una de las inquietudes personales del director aragonés. La iglesia católica está presente en  todas sus películas y en todas interpreta un papel más o menos significativo, pero siempre relevante e insustituíble, ya sea como escenario, ya sea por la Fe Cristiana de alguno de los protagonistas o simplemente porque hay que hacer las cosas "como Dios manda". Él, no es una excepción, de hecho, pocas veces un cartel promocional de película es más descriptivo que éste. Tan solo 3 elementos: Él (Arturo de Córdova), Ella (Delia Garcés) y La Santa Madre Iglesia como escenario de fondo. La película arranca un Jueves Santo, con el ritual del lavatorio de pies, el sacerdote se dirige a la fila de niños con los pies descalzos y vemos a nuestro protagonista como Sacristán, ayuda al sacerdote durante la ceremonia, vierte el agua que va a ser utilizada durante el ritual, mientras la gente se agolpa para contemplar la morbosa escena; ver besar al poderoso sacerdote los pies de los desfavorecidos niños.

















Esto tiene un significado, D. Francisco es una persona importante e inflyente, poderosa. No se deja a cualquiera participar en una ceremonia religiosa y menos a mediados de los '50 y en México . Esto todavía es más facil de entender hoy día, cuando los niños desfavorecidos han sido susituídos por personas importantes de la comunidad para ser agasajados por el párroco.  Aunque la mejor descripción de nuestro protagonista y alma de la película  la ofrece la misma iglesia, en boca del sacerdote y amigo personal, el Padre Velasco, que además es el protagonista de la escena. Lo describe en diversas ocasiones, y siempre refiriéndose a él como una persona de conducta intachable, de un cristiano ejemplar y de todo un caballero. Lo que traducido a lenguaje actual y ajeno a la cristiandad debe interpretarse como un hombre maduro, adinerado, poderoso, solitario y virgen (nunca se llega a mencionar la palabra, pero así lo da a entender el mismo D. Francisco durante la cena en su casa donde describe su ideal de amor). Mientras el párroco dedica una especial entrega a su labor, nuestro protagonista distrae la mirada entre las personas que están sentadas en primera fila, allí descubrirá a nuestra protagonista femenina y al gran amor que lleva toda la vida esperando, la presentación no podía ser mejor, no podía ser más "buñuelesca", nos presenta a Gloria a través de sus zapatos. (El fetichismo de pies y calzado femenino es otro tema muy recurrente en todas sus películas y también en su vida) D. Francisco queda prendado por la belleza de sus pies, sus formas, su postura ... Para descubrir después una mujer de grandísima belleza y nada menos que sentada en la primera fila de la iglesia.


Desde el mismo instante en que fija en ella la mirada, queda atrapado por la necesidad de tenerla, no importa cuantos sacrificios tenga que hacer, no importa si hay que traicionar a algún amigo, es un hombre de éxito, ambicioso y con un sentido de la justicia (su justicia) exagerado. Buñuel nos presenta a Gloria como una mujer sencilla, de buena posición, educada, tan solo se permite un par de extravagancias en su personalidad, es argentina recién llegada a México y está comprometida con Raúl, ingeniero y muy buen amigo de D. Francisco. Como persona respetable, decente y comprometida que es, se aleja de cualquier situación que pudiera llegar a malinterpretarse por parte de nuestro protagonista, tanto es así, que tras el lavatorio de pies y la misa, ella le niega "la paz" a D. Francisco, a lo que él no sabe reaccionar, se limita a mirarla y a admirarla, a partir de ese momento se producirá una persecución hasta que consiga casarse con ella, como Dios manda.




LA SINRAZÓN DE LA EJEMPLARIDAD



Tras un comienzo que deja pocas dudas a la inventiva de las personalidades de los protagonistas, comienza una breve persecución por parte del ejemplar D. Francisco a la caza y captura de la hermosa Gloria. En un sociedad que conviene recordar, se trata del México de los años '50, la mujer hacía pocos años que tenía derecho a voto y nos encontramos ante una sociedad mayoritariamente machista, donde las mejores cualidades de una esposa deben ser la belleza, la sumisión y las buenas maneras. Así pues, ocurre algo en casa de D. Francisco que es buena prueba del retrato que hace el maestro aragonés de la realidad que vive. El mayordomo trata de ganarse los favores de una joven empleada de hogar, a lo que ésta se niega en diversas ocasiones (así lo indica su cara de susto) D. Francisco llega a la escena donde se cruza con la criada que sale atropellada de la estancia. El mayordomo disimula y D. Francisco le recrimina su actitud. Soluciona el problema despidiendo a la joven criada para que no distraiga a su fiel mayordomo.


Ese es el concepto de justicia de nuestro protagonista, hay que destacar también el pleito que mantiene con el gobierno o ayuntamiento (no lo deja claro) acerca de la propiedad de unas tierras que pertenecían a su familia desde hacía décadas y que por alguna razón le fueron arrebatadas. A lo largo de toda la película, se cuentan hasta 3 abogados diferentes que se hacen cargo de la causa y todos ellos le aconsejan que se retire, que no tiene opciones de ganar, y a todos ellos les espera el mismo final, son despedidos. D. Francisco es obstinado, perseverante y vehemente, cree que tiene razón y se debe hacer "justicia".  Tal vez esa perseverancia y esa seguridad en sí mismo fueron algunas de las razones que hicieron que la joven Gloria abandonara su compromiso con el prometedor Raúl y se casara con un hombre mucho mayor que ella y al que apenas conoce. D. Francisco asegura que ha esperado toda su vida al gran amor, y su actitud ante tal amor es igual que en sus negocios, no tolera la derrota y afirma "Ella tendría que quererme", ni siquiera contempla la posibilidad de un amor no correspondido. Puede ser que Gloria no sea un alma tan pura y casta como pretende aparentar. Personalmente, pienso que el error de Gloria fue provocado por su ambición de una vida acomodada. Ahora bien, tal ambición no puede presentarse como justificación de las vejaciones a las que la someterá su marido.


Tales justificaciones tampoco existen para nuestro protagonista, él ve motivos reales, provocaciones por parte de su mujer, provocaciones dirigidas a gustar a otros hombres, a reirse de su marido ... La mayor parte de los episodios de celos  viene narrada a modo de flashback, Gloria cuenta en primera persona los hechos. En mi opinión, y sin ser amante de tales recursos, pienso que es una auténtica genialidad de Buñuel por varios motivos, primero porque  en apenas 30 minutos de metraje ya nos presenta la desesperación de Gloria, no puede más, ya sabemos lo que nos viene por delante y el infierno que está viviendo junto a su marido,  y segundo, porque de esta manera no tiene que ponernos en situación, simplemente va al grano, dándole mucho ritmo a la película. Y tal es el ritmo que Gloria nos ofrece el primer arrebato la misma noche de bodas. En el tren de noche, su marido le pregunta los motivos por los que se ha casado con él, duda de su amor, y le pregunta con desprecio en quién piensa, sospechando de su expareja, siente celos acerca del pensamiento de su esposa en su noche de bodas ... La cosa pinta fea. Y como era de esperar no mejora, tan solo es un ejemplo de la luna de miel (o hiel) que le espera. Ni tan siquiera deja a su mujer hacerse una foto para que nadie pueda verla más tarde. Se limita  a dejarla hacer fotos a él mismo o a iglesias y monumentos, pero nunca a ella.

















El viaje de novios es un cúmulo de despropósitos, lo que en principio debería haber sido una de las épocas más felices de la pareja, se convierte en una pesadilla para ambos. Para el marido, porque en su cabeza (solo en su pensamiento), su mujer se dedica a flirtear con otros hombres y tan solo se ha casado con él por dinero y por despecho, mientras que para la mujer todavía es peor, su marido la acusa sin razón y sin motivo alguno de coquetear con extraños. El suceso más dramático tiene lugar cuando Gloria se encuentra con un conocido, es una población pequeña (la ciudad natal de D. Francisco) y coinciden en varias ocasiones, la primera vez se saludan afectuosamente, a lo que el marido reacciona de manera agresiva con el sujeto y con su mujer. Más tarde coinciden en una segunda ocasión en el restaurante del hotel, donde el conocido de Gloria bromea con el camarero y ríe a carcajadas, la respuesta de D. Francisco es un demoledor: "Me molesta la felicidad de los tontos", piensa que se ríen de él (dato a tener en cuenta, el egocentrismo) y obliga a su esposa a subir a la habitación y terminar de comer allí. Todavía molesto con el incidente del restaurante, comienza a oír voces tras la puerta de su habitación, piensa que el hombre los está espiando a través de la cerradura de la puerta, a lo que responde metiendo una aguja de tricotar por el ojo de la cerradura con el fin de dañar el ojo indiscreto, que obviamente, no existe.




ÍBAMOS A SER REINAS


Con el permiso de la gran Nuria Varela tomo prestado el título de su libro, y es que no se me ha ocurrido una manera mejor de describir el maltrato de la mujer en su propia casa. Ya no hablando del daño físico que puedan sufrir, si no también el desengaño emocional, personal y afectivo de quien es embaucado para que entre por su propio pie al matadero. Reina es como debió verse a sí misma Gloria la noche en la que decidió casarse con D. Francisco, y suponemos que también siguió imaginando que lo acontecido durante su luna de miel pasaría al llegar a casa. Se equivocaba. De hecho, el regreso a casa no hace sino empeorar la situación, suponemos que Gloria pensaba que iba a ser agasajada y mimada por su marido el resto de sus días. Basándonos en la seguridad del hombre a la hora de perseguir a su amada y la seguridad en sí mismo que mostraba  no es descabellado pensarlo, pero en lugar de mimos, caricias y demás arrumacos propios de una pareja recién casada, se encuentra con que su marido le impide salir de casa, impide que tenga cualquier tipo de contacto con otras personas, incluyendo la madre de ésta. Se muestra la personalidad más monstruosa de nuestro protagonista, no quiere que vea a nadie, no quiere que hable con nadie. La quiere solo para él, y comienza a desquiciarse ... Vemos una extraña mezcla de amor, odio, dependencia, locura y bipolaridad en D. Francisco, dependiendo del momento, vemos un hombre afligido, desvalido sin su esposa, incluso podríamos llegar a sentir lástima de él (grandísimo ejercicio de Arturo de Córdova) Para luego mostrarnos su cara más deleznable, se muestra agresivo, hiriente, posesivo e incluso con instintos homicidas.



Instintos que parecen no tener fin, propios de una mente enferma, tales instintos pasan por mantener en cautiverio a su esposa, y agredirla físicamente, no con el fin de hacer daño por que sí, más bien parece formar parte de una simbología, que dentro de quien estudia la mente humana debe tener un significado bien claro, no es mi caso, así que personalmente, lo asocio a algo sexual. Vemos a D. Francisco seleccionando diversos objetos, preparando un siniestro muestrario cuidadosamente, disfrutando mientras ordena tales objetos con macabros pensamientos. Una cuchilla de afeitar, algodón, hilo, tijeras ... lo vemos tensando una cuerda para comprobar su resistencia, de hecho, la cuerda llega a pasarla por la  muñeca de su esposa con el fin de atarla a la cama, pero Gloria se despierta sobresaltada y sale despavorida de la habitación. Aunque el objeto más significativo es un primer plano de una aguja de coser, que dentro de mi personal apreciación y conociendo la obra de Buñuel, estaría destinada a coser el sexo de su esposa.

















Tal actitud hace ser consciente a Gloria del peligro que realmente corre al lado de su marido, y así se demuestra también durante su conversación en el campanario, unos pocos minutos que son una maravilla, cine en estado puro, sensacional el ejercicio de Luis Buñuel, haciéndonos partícipes de la locura de Francisco y del terror de Gloria. Francisco insiste en la maravillosa vista y lo que le reconforta el lugar, mientras Gloria solo siente que tiene que salir de allí, sospecha que su marido quiere arrojarla al vacío.





TODOS ESTÁN LOCOS MENOS YO



Durante el transcurso del último tramo de la película, vemos a D. Francisco desquiciarse del todo, lo que en un principio podría haberse quedado en una personalidad posesiva y peligrosa, ahora nos lo muestra como alguien enfermo, con síntomas explícitos,  podemos ver el mundo a través de los ojos de nuestro protagonista. Con el pretexto del juicio acerca de las tierras reclamadas por D. Francisco, la pareja pasa más tiempo en soledad y ello da lugar a diversas situaciones poco deseables (sobretodo para Gloria). Buñuel nos muestra la caída del hombre educado y de comportamiento intachable, lo arroja al infierno de la locura, lo convierte en un pelele que no puede hacer otra cosa que dejarse llevar por sus arrebatos psicóticos. No queda sombra de lo que nos mostró en un principio, ni rastro de aquel hombre seguro de sí mismo, tan solo queda lugar para un marido que ha perdido la cabeza, que persigue a su mujer por la ciudad, que cree verla en cualquier esquina y en brazos de otros hombres. Tanto es así, que decide perseguir a una mujer que confunde con Gloria, va acompañada de otro hombre, y como no, se dirigen a la Iglesia. Ahí vemos un episodio de auténtica locura, D. Francisco sufre una serie de visiones, observa atónito como todo el mundo se ríe de él, se frota lo ojos conocedor (en el fondo) que no puede ser.
















En un maravilloso momento, podemos observar las dos realidades, la auténtica y la vivida por D. Francisco. Todos los presentes en la iglesia ríen, y ríen dirigiendo sus mofas hacia nuestro protagonista, cuando en realidad tan solo escuchan el sermón. El momento cumbre de la escena es cuando incluso su gran amigo, el padre Velasco, se burla de él. No puede soportarlo más, y ataca al cura, no sabemos si por sentirse traicionado al no llamar la atención del resto de fieles que se mofan o bien porque directamente lo interpreta como una falta de respeto demasiado grande. El caso es que el resto de asistente tienen que intervenir para que el altercado no pase a mayores.



















Finalizada la escena con un fundido a negro, comienza el desenlace del film, que como siempre, no comentaré por si alguien siente curiosidad por esta verdadera OBRA MAESTRA.