Mostrando entradas con la etiqueta screenshot. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta screenshot. Mostrar todas las entradas

martes, 11 de junio de 2013

EL HOMBRE DEL CRÁNEO RASURADO


Título original: De man die zijn haar kort liet knippen
Año: 1966
Duración: 94 min.
País:  Bélgica
Director: André Delvaux
Guión: André Delvaux & Anna de Pagter (Novela: Johan Daisne)
Música: Frédéric Devreese
Fotografía: Ghislain Cloquet
Reparto: Senne Roufaer, Beata Tyszkiewicz, Hector Camerlunck
 
 
 
SINOPSIS
Un profesor de peluquería se enamora obsesivamente de la enigmática belleza de una alumna. Al ser rechazado por la muchacha, sufre una crisis de enajenación mental: decide raparse la cabeza al cero y evitar todo contacto con el mundo que lo rodea. Su cerebro trastornado tiene una percepción distorsionada de la realidad; vive en un estado de confusión que no le permite distinguir los sueños de la vigilia, la vida de la muerte, el alma del cuerpo.(FILMAFFINITY)**

**Sinopsis que  hizo alguien que no ha visto la película. Eso, o yo no me he enterado de nada.



EL HOMBRE SIN EL CRÁNEO RASURADO


Otra película que hace una declaración de intenciones desde el primer minuto de metraje, como prueba de ello, la primera palabra de la película, Fran. No hay que confundirse, que Fran no es otra cosa que el nombre de nuestra bellísima protagonista femenina y la responsable que el bueno de Govert Miereveld se comporte como se comporta. El primer fotograma de la película es la cara de Govert en esos momentos en que uno comienza a despertarse y no es demasiado consciente de si ya lo está o todavía duerme. Durante esos primeros momentos de confusión, una voz en off (la de nuestro protagonista) repite un nombre sin cesar ... Fran, Fran, Fran. La obsesión tiene nombre de mujer. Se despierta pensando en ella, una joven alumna del centro en el que Govert es profesor.

 









Continúa pronunciando su nombre, es el día de fin de curso, han preparado la entrega de diplomas y actuaciones musicales, Govert es consciente que tal vez sea la última vez que vea a Fran. Quiere hablar con ella, necesita confesarle su amor, pero es un hombre casado y con hijos, de hecho el siguiente nombre que pronuncia es el de su mujer, Corra. Govert siempre se refiere a su mujer de una manera natural, con cariño, con cariño pero sin pasión, la pasión la reserva para su joven alumna. Su hija entra en la habitación donde dormía y le sirve un té. Vemos que es un hombre familiar y respetuoso, un hombre normal y afable.




EN CLASE CON BEATA


Tras la breve introducción y presentación de los protagonistas, el director nos va conduciendo hacia la primera parte de la película, pero antes nos ofrece la que tal vez sea la escena más conocida y reconocible de la película, Gover en la peluquería. Nos hace suponer que es un ambiente en el que se siente cómodo, habla con naturalidad con el peluquero mientras éste le dedica todos los cuidados imaginables en una peluquería de caballeros. Lo vemos realizarle un masaje con una sofisticada máquina (la película es de 1966), quitarle la caspa e impurezas con aire a presión ... Mientras hablan de remedios medicinales naturales y demás cosas, e incluso dios sale en el tema de conversación. Nos da a entender que a Gover le gusta que lo mimen.
 








Finalizado el tratamiento, se dirige al colegio. Su visita a la peluqería y el viaje en autobús lo han retrasado y hace que llegue tarde a la ceremonia de despedida de un compañero que abandona el centro educativo. El dato de la despedida es importante por el hecho que nos da a entender que entre el juez que se despide del colegio (confirma que no es profesor de peluquería como indica la sinopsis) y Gover existe un grado de amistad bastante estrecho, puesto que es el profesor saliente quien propone a Gover como sustituto. En cualquier caso, el aspecto más importante de la escena del colegio, es sin duda porque nos ofrece la imagen de una persona al borde de la desesperación. Lo vemos mirar a la hermosa joven, pidiéndole con el pensamiento que lo mire por última vez, suplicando tan solo un cruce de miradas entre ambos. Vemos como persigue al grupo de chicas con la esperanza de ver a Fran, de poder hablarle por última vez, de hacerle entrega de un libro que lleva consigo y que parece que hay escrita una confesión de amor. La gobernanta del centro frustra todos los intentos de Gover por acercarse a la joven, ha de conformarse con verla cantar en un desafortunado número musical. Y digo desafortunado porque el hiperrealismo de la actuación me llama la atención, puede llegar a ser irritante, el director no corta ni un segundo de la canción interpretada por la joven, se recrea en su imagen y en Gover buscando el mejor ángulo para observarla desde la distancia, consigue hacernos cómplices de la obsesión.


Termina la actuación, y nuestro protagonista es consciente que nunca más volverá a ver a Fran, el curso ha terminado y la joven se irá. Nos ofrece una imagen desoladora de un hombre, vagando por las estancias del colegio, aferrándose a los detalles que le recuerdan a su amor, tocando las cosas que ella ha tocado y retocado un millón de veces durante el curso, se recrea tocando la plaquita del perchero con su nombre grabado y se sienta en su pupitre con aire nostálgico, transmite las sensaciones de un hombre devastado. Llega incluso a decirle adiós, se despide de ella sin haberle confesado sus sentimientos, sabiendo que no la volverá a ver, se da por vencido con un rotundo: "Eras demasiado bella para mí, demasiado inaccesible".





LA VIDA LEJOS DE LA OBSESIÓN


Los presentimientos de Gover estaban en lo cierto, el director da un salto en el tiempo de aproximadamente 10 años, nos presenta a nuestro protagonista con otro empleo, ha renunciado a su puesto como abogado, se ha mudado de casa, y con una vida nueva, mucho más humilde y menos acomodada. No lo dice abiertamente pero parece ser que Gover, consciente de que su obsesión por su alumna no es sana, ha puesto tierra por medio, ha comenzado una nueva vida. Lejos de los antiguos amigos, de compañeros de trabajo, de colegio, de cualquier cosa que pudiera recordarle a Fran. Pese a todo ello, la narración en off sigue hablando de la joven, nos da una breve explicación. Aclara que tras su renuncia, ha comenzado a trabajar como secretario de la Corte, como tal, se ve obligado a asistir a una autopsia, otro de los episodios incómodos de la película. El director se recrea en esa autopsia, no da detalles ni tan siquiera ofrece una sola imagen del cuerpo, aún así, puede resultar desagradable por su longitud y por solidaridad con Gover, que lo pasa realmente mal.



Tras la autopsia, ambos doctores y nuestro protagonista se ven obligados a pernoctar en un hotel de la zona, allí ocurrirá algo que es el verdadero sentido de la película, el reecuentro con Fran. No obstante, merece la pena mencionar y que constata la sensibilidad de nuestro protagonista, así como el mal rato que pasó durante la autopsia. Tal vez sea porque quería estar impecable para su reecuentro con Fran, o bien porque lo que se le quedó pegado al zapato durante la autopsia debió ser algo demasiado desagradable, en cualquier caso, vemos que necesita cambiar los zapatos y sale del hotel a comprarlos, se marcha con ellos puestos, terminando los viejos que llevaba flotando en el río. Todo el espisodio de la compra y del paseo vienen acompañados con las palabras de Fran en la cabeza de Gover, se repite una y otra vez: "Ha dicho hasta luego" queriéndose así convencer que el encuentro fue fortuito pero no el último, que volverán a verse.













EL REENCUENTRO



Llega el episodio más controvertido y el verdadero sentido de la película. Aquí hay muchas consideraciones a tener en cuenta, y supongo que es donde vienen las diversas interpretaciones que he tenido oportunidad de leer sobre la película. Una de las interpretaciones que ha hecho mucha gente es que el encuentro nunca se llega a producir, que es producto de la mente obsesiva de Gover, más aún después de la autopsia y el estrés que debió suponer para él. Tras la autopsia, los doctores pasan el rato discutiendo si el alma humana reside en algún punto físico del cuerpo... Así pues, se podría llegar a pensar que es una crisis nerviosa y el encuentro su consecuencia psicótica. Personalmente no creo que sea así, en mi opinión el encuentro es muy real, se saludan educadamente, Gover reacciona como puede, mezclando la conversación, hablando de manera nerviosa y diciendo cosas que no vienen al caso. Encontramos a Fran convertida en actriz reputada y famosa (Gover jamás lo llegó a mencionar, tal vez porque lo ignoraba) que viaja con su agente.


El encuentro condiciona toda la estancia de Gover en el hotel, y finalmente termina por presentarse en la habitación de Fran en mitad de la noche, Fran lo recibe anormalmente amable y receptiva y comienzan a hablar sobre el pasado. Esa conversación es vital para el devenir de las cosas. Ese diálogo sí puede dar lugar a muchas interpretaciones acerca de la veracidad del encuentro y de los hechos que más tarde acontecen y que no desvelaré.


 EL HOMBRE DEL CRÁNEO RASURADO


Tras el reencuentro, Gover aparece como el título indica, con el cráneo rasurado, recluído en una especie de institución mental, con ropa de recluso. En este tramo final de la película hay varios aspectos a destacar, el más importante, durante una proyección para los reclusos, aparece Fran, y muy llamativamente, aparece vestida de igual manera y en el mismo hotel donde minutos antes había aparecido con Gover. Se supone que es una imagen que pertenece al pasado, y que es completamente ajenos a nuestro protagonista, pero ahí surge la duda más que razonable. Tal vez todo el reencuentro anterior sea producto de la mente enfermiza de Gover, tal vez sea que como parece en un principio sea completamente casual y consecuencia de lo acontecido en el pasado. A mi manera de ver las cosas, el hecho que tenga una interpretación abierta le otorga credibilidad al personaje desequilibrado, y tal vez por eso me haya gustado la película. En cualquier caso y con cualquier interpretación, la consecuencia es que Gover parece que tiene su oportunidad de redención, una oportunidad de ser consciente de lo que ha pasado. Vemos la escena final de la película, son las manos de Gover ensamblando un taburete, "mi pequeña aportación a la casa". Y a destacar, que las últimas palabras vayan dedicadas a Corra, su esposa, parece que cierran el círculo, las primeras de la película van dedicadas a Fran, su amor, las últimas, a Corra, su esposa. Las pronuncia con lágrimas en los ojos, tal vez de arrepentimiento, conocedor de la traición de su corazón a su esposa.






CURIOSIDADES Y DEMÁS TONTERÍAS


La película está basada en la novela Vértigo de Johan Daisne, es una obra totalmente monolagada, así pues la adaptación cinematográfica no debió resultar demasiado sencilla, es un aspecto a tener en cuenta a la hora de valorar la profundidad de los personajes. Si a eso le sumamos que André Delvaux es hijo del Delvaux pintor surrealista, podemos hacernos una idea y saber hasta donde pueden llegar las interpretaciones del film. En un primer momento uno no depara en los detalles, simplemente ve 4 grandes secuencias que componen la pelíscula, bien ordenadas cronológicamente y que cada acto acarrea sus consecuencias, por lo tanto, en un primer visionado puede no haber lugar a interpretaciones. Ahora bien, con un segundo visionado, profundizando un poco más en los detalles, ahí la cosa cambia ... También he leído en diversas críticas la interpretación que tiene cada uno de los actos, tal y como el "efecto analgésico" de la autopsia o el significado de fabricar un mueble con las manos: "El protagonista se deja vencer por un estado catatónico donde lo tangible es refugio y es olvido" (Bloomsday en Filmaffinity)

viernes, 7 de junio de 2013

EL INCINERADOR DE CADÁVERES

FICHA TÉCNICA



Título original: Spalovac Mrtvol
Año: 1969
Duración: 95 min.
País: Checoslovaquia
Director: Juraj Herz
Guión: Juraj Herz, Ladislav Fuks (Novela: Ladislav Fuks)
Música: Zdenek Liska
Fotografía: Stanislav Milota (B&W)
Reparto:, Rudolf Hrušínský, Vlasta Chramostová Jirí Menzel, Ilja Prachar, Jana Stehnová, Milos Vognic
Productora: Filmové Studio Barrandov / Sebor

SINOPSIS

El señor Karel domina a sus familiares, amigos y empleados. Sólo está preocupado porque el tránsito de los difuntos hacia el más allá sea lo más limpio y rápido posible, todo mediante la incineración de cadáveres en el cementerio que regenta. (FILMAFFINITY)




FISONOMÍA DE LA LOCURA

Rara vez una película comienza de una manera tan sorprendente como adictiva, enigmática y transgresora. Una sucesión de primeros planos de una cara, alternados con la piel de un leopardo dentro de una jaula, inquieto, moviéndose de un lado a otro, como si la presencia de nuestro protagonista lo pusiera nervioso. Unos primeros segundos desconcertantes en los que la cámara se pega literalmente a los protagonistas mientras una voz monocorde y sosegada nos cuenta una historia. La voz y la cara pertenecen a Karel Kopfrkingl, el incinerador de cadáveres. El director nos deja claro que no estamos ante la típica película de terror de asesinos en serie y cuchillo en mano. El terror que nos atrapará va mucho más allá de unas manos ensangrentadas y una joven corriendo descalza por el bosque. Es un terror kafkiano, un colosal estudio de la naturaleza humana más retorcida y monstruosa. Durante los primeros segundos, nos habla de la misericordiosa naturaleza, de su bondad y también de dios, con lo que ya nos advierte, ojo, no es un hombre común.
 


La personalidad de Karel queda muy bien definida desde el primer momento, durante la visita al zoo, el director nos presenta de una manera muy sutil a los principales protagonistas de la película. La famila de Karel Kopfrkingl es un verdadero muestrario de rarezas. No nos da detalles sobre ninguno en concreto, pero el silencio casi permanente de la esposa es revelador, se limita a sonreir mientras escucha con devoción a su marido. Sonríe, no sabemos si de felicidad o simplemente porque es a lo que está acostumbrada a hacer permanentemente, sonreir, ver, oir, callar y asentir. Un matrimonio donde la figura dominante es el marido y la mujer es su esposa abnegada. El marido habla del momento que se conocieron, y lo felices que son desde entonces.


El monólogo gira entorno a su persona, su familia, su trabajo ... En ningún momento ningún otro miembro de la familia pronuncia una sola palabra, ni tan siquiera para asentir o para confirmar las palabras de Karel. Habla en plural, de su familia, reitera de lo felices que son, también hace entender lo afotunado que es de haber conocido a su esposa, y parece que se siente culpable de lo poco que ha hecho por ella desde que se casaron, entonces la esposa pronuncia sus primeras palabras, en tono conciliador e indicándole que les va bien, quiere quitarle el sentimiento de culpa a su marido. Karel por su parte se muestra como una persona ambiciosa, una persona que quiere más, que no se conforma con lo que tiene. En un hábil enfoque, parece sugerir que el peso que lleva encima por el cual no ha podido progresar más, son sus hijos. Vemos a Zina y a Mili dentro de una jaula, a lo que su padre comenta con cierta ironía: "Véis hijos, las jaulas son para los animales".



Primeros momentos hablando de su vida, su familia y sus pesares, gira radicalmente la "conversación" y advierte que las cosas van a cambiar, que ha descubierto la forma de aumentar sus ingresos contratando a un vendedor. Parece un detalle sin importancia, pero hay que reparar en el hecho en sí, es una "familia encantadora y decente" (en boca de Karel), se supone que están pasando un día de fiesta agradable, todos juntos y solos, disfrutando de ser esa familia feliz, y de repente, en el zoo, aparece esperando a ser presentado el nuevo ayudante recién contratado. Las connotaciones son evidentes, la familia es una fachada que no le importa en absoluto, tan solo quiere guardar las formas, mejorar las apariencias y prosperar profesional y económicamente. Todo ello sin aparecer los títulos de créditos, se presenta una película apasionante. 


LA MUERTE COMO MEDIO DE VIDA


El título ya indica que el plato fuerte de la película es su protagonista;  la trama, los secundarios, el ambiente, el por qué de las cosas, eso ya son los aderezos que hacen lucir todavía más al cremador. Tras el apasionante comienzo, el director no se guarda nada en el tintero con el ánimo de sorprender o tratando de facilitar un poco la labor de comprensión del espectador. Lo presenta tal y como es, lanzándolo todo al aire sin reservarse nada, nos lo muestra en todo su esplendor. Dos grandes características marcan la personalidad del Sr. Kopfrkingl, que bien podría ser una la consecuencia de la otra: La primera, su ambición desmedida, su afán de progresar, su deseo y su necesidad de destacar por encima de sus semejantes. La segunda, su obsesión por la cremación de cadáveres, como gerente del cementerio, es un verdadero adicto a su trabajo, la necrofilia en su persona es permanente, no diferencia su vida privada de la profesional.


Por tanto, no es casualidad, que la segunda escena de la película sea una fiesta organizada por él mismo con la intención de captar clientes. Lo vemos hablar con su agente comercial, congraciarse con los asistentes, los adula sin remilgos a los clientes potenciales. También vemos algún desprecio hacia aquellos que no encajan en su perfil idóneo. Es clasista, le gusta relacionarse con gente que la concibe como igual, anhela parecerse a la gente que concibe como superior y evita y menosprecia a la gente que concibe inferior. Por todo ello, encuentra en el incipiente nazismo y en su ideología un círculo en el que se siente cómodo. De carácter dominante y autoritario, se empeña en encontrar restos de sangre alemana en su linaje, y tanto es el empeño que pone, que finge encontrarla.




Los gustos de Karel Kopfrkingl son completamente coherentes con su estilo de vida y con su personalidad, se pierde la cuenta de las veces que nombra el Libro Tibetano de los Muertos (Bardo Thodol), que dicho de mala manera, no es otra cosa que una guía para los muertos y los moribundos, según el cual la muerte dura 49 días, tras los cuales sobreviene la reencarnación. Pues bien, las menciones a este libro están diseminadas por todo el film, y es que le obsesiona el tránsito de la muerte al éter, concibe la muerte como una liberación y la cremación como su consecuencia lógica para que ese tránsito sea rápido. Menciona también en diversas ocasiones el tiempo que tarda un cuerpo humano en desintegrarse dentro del horno, sin embargo, y en contraposición a esta fascinación por la muerte, lo trascendental y lo espiritual de ella, es capaz de traducir tales cremaciones a números fríos para optimizar su negocio, por lo que se nos presenta un ser tremendamente complejo e inteligente.


EL NAZISMO COMO LIBERACIÓN


Es fundamental en este caso situar cronológica y geográficamente la película para tratar de entender todo lo que está ocurriendo. Nos hallamos en la  antigua Checoslovaquia, en los albores (más o menos) de los acuerdos de Munich de 1938, esto quiere decir, que muchos de los estados cercanos a una Alemania gobernada por el Partido cedieron a sus consideraciones antes las amenazas de una invasión violenta. Entre esos estados se encuentra la Checoslovaquia de El incinerador de cadáveres. En varias webs he tenido ocasión de leer que el nazismo convirtió al Sr. Kopfrkingl, que lo transformó en una persona diferente, particularmente estoy en desacuerdo. Al principio de la película no se nombra al nazismo como razón de su comportamiento, nuestro protagonista trae sus rarezas de casa. El nazismo no hace si no potenciar tales extravagancias y brotes psicóticos. Le brinda la oportunidad única de deshacerse de toda la gente que le rodea y que él considera inferior, inútil o simplemente le cae mal. Se escuda en su supuesta superioridad para denunciarlos.

El nazismo es como esa mala influencia que te ayuda a tomar la decisión que sabes que está mal y que tu conciencia te grita que no lo hagas. Dada la personalidad de Karel, es perfectamente conocedor de los "defectos" de su familia, se escuda durante años tras una imagen de felicidad y llega el nazismo para abrirle los ojos. El nazismo lo lleva de burdel en burdel, le ofrece la compañía de numerosas jóvenes, le anima a hacerlo, charlan entre ellos mientras las putas se los comen a besos. Karel se deja embriagar por ese ambiente, por la sensación de poder y por la lujuria. Es precisamente en un burdel, donde un miembro del Partido le dice abiertamente que con su mujer nunca podrá prosperar, que al no tener la pureza de la sangre alemana será un lastre, que su afeminado hijo está influenciado por su amigo judío y que corromperá su hogar. A tales afirmaciones, cualquier persona cabal (y supuestamente feliz como tantas veces dice)  hubiera reaccionado a la defensiva, pero Karel no, no hace sino sentirse aliviado por haber encontrado la fuerza que le faltaba para deshacerse de ellos también.


Haciendo un poco de memoria y recordando el principio de la película, parece ser que nuestro protagonista hizo un buen negocio casándose con su mujer, Lákme. Hace referencia a la dote que aportó al matrimonio, y a la ayuda recibida por la madre de ésta, aquella "bendita mujer" como la llama Karel. Si a todo el beneficio que obtuvo le añadimos el carácter reservado, dócil y sumiso que tiene, la convierten en la mujer perfecta para él. Una marioneta a la que manejar a su antojo con la seguridad que no le replicará (recordemos que ella misma se pone la soga al cuello sabiendo que va a morir, ni en esos momentos se enfrenta a su marido). Pese a proclamar su amor por su esposa y por su familia en numerosas ocasiones, se refiere a ellos en muchísimas ocasiones como "sus ángeles", creo que ningún espectador caerá en el error de pensar que realmente los ama. Tremendo ejercicio de Rudolf Hrusínský, ser capaz de transmitir un sentimiento opuesto a lo que su personaje proclama, mérito de un gran actor dirigido magistralmente. 


Llama la atención que tenga que ser un personaje secundario, casi figurante, quien ponga abiertamente en entredicho la sexualidad de su hijo Mili, el joven de 14 años, apocado, tímido, impresionable y de gran hipermetropía. A lo largo de toda la película lo vemos en diferentes situaciones, lo vemos jugando con su hermana en el zoo, lo vemos con el sobrino del médico del que es amigo y del que sospecho se siente atraído y también durante el combate de boxeo, que seguramente lo lleva su padre con la esperanza que descubra la virilidad del deporte y lo único que consigue es que su hijo visite el gimnasio donde entrenan y  guarde en secreto una fotografía del púgil. Aunque sin duda, en la situación que mejor se recuerda es con la tremenda sonrisa que le dedica a un saltimbanqui del parque de atracciones, lo vemos rodeado de atracciones y de gente, sin embargo nada captura mejor su atención que el joven gimnasta.
Zina, la hija de 16 años, parece ser que es el miembro de la familia con una personalidad más convencional, mantiene una relación con un joven que abiertamente se pronuncia en contra del Reich, un personaje por el cual siente una especial aversión, desconocemos si por la relación que mantiene con su hija, por su oposición al nazsimo o  por la pregunta  acerca si algún muerto se había levantado. La transformación de la cara de  Karel al oir semejante estupidez es asombrosa, el hecho que trate de una manera tan frívola la muerte le ha molestado, se le nota, aunque hace alarde de buenas maneras y sale al paso con una educada respuesta.















BROTES PSICÓTICOS

En esta película sucede lo contrario a lo habitual, es decir, normalmente cuesta identificar los comportamientos anormales de los aquejados por alguna enfermedad mental, las cosas que hacen, las cosas que dicen o su manera de vivir o de vestir suelen dar alguna que otra pista sobre el terreno sobre el que pisamos, en el incinerador de cadáveres ocurre lo contrario, es tremendamente difícil encontrar un comportamiento, una frase, una mueca que no de señales que el protagonista está desequilibrado. Comenzando por lo que comentaba antes, su gran afición a leer y releer el Libro Tibetano de los Muertos, no ocurriría nada si el protagonista lo mencionara de manera circunstancial, pero cuando el protagonista se dedica a la cremación de cuerpos y lo nombra en numerosas ocasiones ya es como para salir corriendo.  Ocurre de la misma manera que con su amistad con el médico, habitualmente alguien puede tener un amigo médico al que va a visitar de vez en cuando y a hacerse analíticas, nuestro protagonista recorre el camino en sentido contrario, de tanto acudir al médico a hacerse análisis de sangre a la busca y captura de la gota alemana llega a entablar amistad con él. A su favor podemos decir que es vecino suyo y que su hijo y el sobrino del médico comparten juegos, pero en cualquier caso, y tal y como reconoce el propio Kopfrkingl, es un hipocondríaco, obsesionado en mantener alejada de infecciones su supuesta sangre alemana.

Extracción de sangre en primer plano. ¿Tal vez inspiró a Quentin Tarantino para su Pulp Fiction?

La música es otra de las pasiones de Karel, llega a afirmar que si a alguien le gusta la buena música no puede ser mala persona, tal vez esta sea ésta la afición más convencional, no obstante, siempre que alguien entra en el crematorio para no salir, suena  la misma música, que sintoniza él mismo, con lo cual ya queda asociada a un comportamiento perturbado. La música está presente a lo largo de toda la película, desde la fiesta del princpio donde contrata una pequeña orquesta, pasando por el solista del que Karel prácticamente se enamora de su "maravillosa voz". También conviene destacar que en los directores de la Nueva Ola Checa la música está muy presente en todas sus películas.














Una "prueba" de su enfermedad de la que no termino de estar muy seguro son las visiones que sufre a lo largo de la película. No tanto por lo que ve, si no porque no se alcanza a diferenciar si son visiones que sufre el propio Karel o son una serie de incisos que el director hace deliberadamente para ponernos alerta. Tales visiones comprenden desde la hermosa joven entulada, que bien podría evocar a su propia esposa cuando era más joven puesto que lucen el mismo peinado hasta sí mismo con otra ropa (batín) y en su casa. En cualquier caso, cuando aparecen con la música de fondo no hacen si no enfatizar el desequilibrio y el proceso de psicosis que está viviendo Kopfrkingl. Ocurre algo parecido a la hora de hablar en público, tras el micrófono lo vemos hablar entredientes, casi susurrando al principio hablando de su persona y de los acontencimientos, para acabar adorando a Hitler y vociferando "¡Hail!" en el propio funeral de su esposa.




Llegamos al síntoma que mejor muestra el desequilibrio de Kopfrkingl, algo que por mucha explicación que trate de darse no puede interpretarse como algo normal ni circunstancial. Desde tiempo atrás ha habido muchos hombres que han mostrado en la gran pantalla su afición a mantener en perfecto estado su peinado. Ahora bien, nuestro protagonista lleva tal obsesión a un punto enfermizo, siempre que la muerte está cerca, como un acto reflejo, saca el pequeño peine de su bolsillo, lo pasa por la cabeza del cadáver y luego por la suya propia para devolverlo más tarde a su bolsillo. En varios casos sucede así en el mismo crematorio, con el cuerpo en el ataúd, donde aleccioina a su ayudante mientras peina el cadáver y su cabeza. También tenemos el peinado del mal augurio, Karel susurra alguna parrafada sobre el sentido de la vida, de la liberación que supone la muerte, de la necesidad que los sufridores sienten de ser salvados ... Entonces vemos a Karel  pasar el peine  (la mano en un par de ocasiones)  por la cabeza de su interlocutor , les clava la mirada y por su expresión facial  parece que está viendo a esa misma persona dentro del ataúd esperando su turno en el horno.















MARCANDO DIFERENCIAS



Partiendo del hecho que el personaje de  Karel Kopfrkingl ya se basta y se sobra para llenar una película y hacerla interesantísima por lo complejo del personaje y por la magnífica interpretación, ¿Qué hace del incinerador un peliculón? Para mí, la clave está en dos grandes aspectos. Uno: Los personajes secundarios, todo un abanico de personajes peculiares que marcan diferencias y que tienen una historia que contar, en muchas ocasiones sin tener demasiado que ver con el grueso de la película, y que tal vez por eso los haga tan interesantes. Aportan vida y credibilidad a la figura principal, generan un entorno en el que el cremador no se siente extraño. Además de la familia y el médico que ya he comentado antes, el centro de atención debe ponerse en el crematorio, ese lugar está plagado de personajes peculiares, el primero en ser presentado es el agente comercial, el Sr. Strauss, el hombre de las mil reverencias ...hoy día llama la atención que un crematorio necesite vender sus servicios de igual manera que quien vende una televisión, pero hay que ponerse en la época donde acontece la película. Alrededor de los años 40 no era una práctica demasiado habitual y había que darla a conocer. 
Otro personaje muy particular, trabajador encargado de las labores de mantenimiento del crematorio, el Sr. Pelikan (gran nombre), un adicto a la morfina que persigue a nuestro protagonista, conocedor de su amistad con el Doctor, le ofrece regalos a cambio de dosis de morfina con las que saciar su necesidad. Le habla en susurros y casi sobresalta más que otra cosa. Le ofrece un cuadro con moscas de sarcófago, típicas de los cadáveres en descomposición, a lo que Karel se apresura a colgar en su casa para "hacerlo más bello" (episodio ampliado aqui

 









Aunque sin duda el personaje secundario por excelencia es el ayudante de Kopfrkingl, un joven Jirì Menzel que da vida a Dvorák. Reputadísimo actor y director de cine, particularmente lo prefiero detrás de las cámaras, a él le debemos grandes joyas del cine checo, tales como Trenes rigurosamente vigilados, Un verano caprichoso, Yo serví al Rey de Inglaterra ... Un sin fín de grandes títulos a cada cual más apetecible. Como ayudante del cremador, interpreta a la perfección a un ayudante que no sabe muy bien si debería estar allí, parece que su profesión sea algo provisional, como quien acepta un trabajo esperando algo mejor. Trata de pasar los malos tragos fumando sin parar, fuma muchísimo, tanto que hasta Karel parece preocupado por ese detalle.
Es obligado a observar por una ventanita cómo se desintegran los cuerpos mientras su jefe le sostiene la cabeza por la nuca, un gesto que se repite en diversas ocasiones y que no augura nada bueno. Y sin llegar a ser considerados personajes secundarios, debemos mencionar y destacar al matrimonio fuera de lugar. Aparecen en la fiesta del pricnpio, en el parque de atracciones, en el funeral de Lákme ... Siempre rompen el silencio, discuten, el marido recrimina a su mujer en tono cómico. Sin duda representa a la perfección la segunda razón por la que el incinerador es un peliculón: La innovación.
 

Tiene todos los ingredientes del cine que nació de la Primavera de Praga, antes nos hemos referido a la presencia musical a lo largo de todo el film, tiene unos personajes elaboradísimos donde nada sobra y nadie falta. Un sentido del humor tan refinado como negro y una serie de malabares que hacen las delicias del espectador. Unos juegos de cámara a los que todavía no estábamos muy acostumbrados (aunque ya había muy buenos ejemplos dentro de nuestro país) a princpios de los '70. Recordemos que la cinta nos llegó a España porque fue la ganadora del Festival de Sitges a la mejor película, al mejor actor (Rudolf Hrušínský) y a la mejor fotografía (Stanislav Milota) allá por el año 1972, aunque la fecha de producción sea 1969, y que aún hoy siguen sorprendiendo.


Varios aspectos técnicos llaman la atención, como por ejemplo los cambios de escena. Espectaculares los recursos del director en este aspecto, el tránsito de una escena a otra son una maravilla, en el parque de atracciones vemos a Kopfrkingl visitando las paradas, hablando con esa voz profunda y monocorde, lo vemos admirar a monstruos dentro de tarros de cristal, comienza a levantarse la manga de la camisa mientras comienza a lanzar una pregunta al médico, la cámara continúa en el parque de atracciones, se queda rezagada de la acción, comienza a acercarse hacia el brazo desnudo para dejarlo en primer plano y cuando éste se abre, aparece la consulta del doctor, fantástico. O en casas de putas, vemos al protagonista en calzoncillos, mostrándole a la meretriz la caja de bichos que le ha regalado el Sr. Pelikan, pasa a un primer plano de la caja para abrirlo después y mostrarnos cómo lo cuelga de la pared del salón de su casa. 

 











Un recurso muy habitual en la película también son los llamados "ojo de pez", planos tomados desde más altura y donde se produce una ligera deformación de las figuras, consiguiendo un efecto mirilla. Al igual que los primeros planos, un recurso muy frecuente y que produce un efecto acorde con la personalidad del protagonista y alma de la película, de desequilibrio, de anormalidad, entendida como fuera de la norma común.

















CURIOSIDADES Y DEMÁS TONTERÍAS



Al hilo de lo comentado en el apartado anterior sobre  los primeros planos,  me recordó a otra fantástica película de Carlos Saura de 1965, La Caza. Un abuso del primer plano que hace caer en desasosiego al espectador y que lo hace sentirse como los propios protagonistas de la película. Son dos claros ejemplos en los que el montaje de la película es fundamental para que adquiera el significado que el director quiere transmitir al espectador. En La Caza se lo debemos al grandísimo Pablo García del Amo y el montaje del Incinerador es gracias a la tremenda labor de Jaromír Janácek.
Como la mayor curiosidad o dato chocante que he tenido viendo la película, ha sido el misterio de las gafas ... Tres personajes las utilizan, Karel las utiliza como gafa de cerca, únicamente se las pone para leer, Dvórak (Jirí Menzel) y Milli las utilizan siempre, tan solo se las quitan cuando están nerviosos o para limpiarlas. Ahora bien, en ningún plano de la película coinciden dos de esos tres personajes con ellas puestas, y es que mirándolas detenidamente, parece que son la misma gafa y se las intercambian para rodar cada escena. ¿Falta de presupuesto? ¿Algún significado especial? No lo sabemos, eso sí, resulta chocante.
 

Por último, hacer la mejor de las recomendaciones a esta fantástica película, quien sienta curiosidad por ella, puede disfrutar de ella en VOSE aqui


martes, 28 de mayo de 2013

MONSIEUR HIRE

FICHA TÉCNICA



Título original: Monsieur Hire
Año 1989
Duración: 81 min.
País:  Francia
Director: Patrice Leconte 
Guión: Patrice Leconte, Patrick Dewolf (Novela: Georges Simenon)
Música: Michael Nyman
Fotografía: Denis Lenoir
Reparto: Michel Blanc, Sandrine Bonnaire, Luc Thullier, André Wilms
Productora: Cinéa / Hachette Première / FR3 Films Production / Sofinergie 1 / Sofimage /

SINOPSIS

Monsieur Hire lleva años viviendo en el mismo piso. Alice, que ocupa el estudio de enfrente, se da cuenta de que el hombre la observa desde hace meses. Él, que lo sabe todo de la joven, se ha enamorado de ella. Sin embargo, la situación de Hire se complica cuando se convierte en el principal sospechoso del asesinato de una adolescente. (FILMAFFINITY)



INDICIOS DE OBSESIÓN


Monsieur Hire, un sastre de mediana edad, vive solo en un diminuto apartamento, el típico vecino que nadie repara en él, que desde el primer momento puede llegar a resultar cargante, incluso molesto debido a su escasa conversación y sus formas tajantes. Se entrega a su trabajo de manera meticulosa, en su sastrería no se ven mesas desordenadas ni piezas de ropa fuera de su lugar. Al igual que en su trabajo, nuestro protagonista vive de manera ordenada, en su pequeño apartamento, nada parece estar abandonado en un descuido. Todo está perfectamente ordenado, Hire vive de manera austera, los escasos metros cuadrados de su estudio son más que suficientes para albergar todas sus pertenencias. Contrasta sin embargo,  demasiada ropa para su estilo de vida, tal vez por su oficio o por simple pulcritud de su persona.




Llama la atención que no tenga un aparato de radio o una pequeña televisión para amenizar su tiempo libre, simplemente cuenta con un tocadiscos en el que no deja de sonar la misma pieza una y otra vez.
La embriagadora música de Michael Nyman  (Compositor de la BSO de El Piano) caracterizada por su estilo repetitivo y minimalista, acorde con la personalidad de Hire, se convierte en un protagonista más del film.




Del pasado de Hire no sabemos absolutamente nada, el director no se para a explicar si existe o no alguna razón que justifique la soledad del protagonista, tal vez porque no la haya, tal vez por que es irrelevante para la película, dado el escaso metraje (81 min.) el estilo de vida y la escasa información, podríamos afirmar que es una soledad autoimpuesta, no provocada por ninguna razón en especial, no ha sufrido ningún drama por el cual se encierra en sí mismo. Simplemente es su elección. Como única compañía diaria, una jaula llena de hamsters albinos a los que cuida.

Y a los que mima incluso después de muertos, contrariamente al trato con el resto de seres humanos que le rodea, recordar la contestación sin mirar a su vecino, sin molestarse en apartar la mirada de su propia puerta : "¿Tengo monos en la cara?" A lo que el vecino responde cerrando su puerta sin pronunciar palabra.




Pese a todo, cuando realmente Hire nos muestra su personalidad es cuando observa por la ventana de su habitación, allí pasa las horas observando a su vecina, Alice. Es el rasgo más importante de su personalidad, es un voyeur. Cuidadoso en las formas, jamás observa con la luz encendida para no ser descubierto, se mantiene en pie tras el crital, firme e impasible.





EL OBJETO DEL DESEO


Alice, su vecina. Una hermosa joven que vive sola en el apartamento situado frente al suyo. Al contrario de lo que he leído en varias críticas y webs, mi opinión es que no creo que Hire lleve excesivo tiempo observando a Alice, tal vez unos pocos meses, no más. Esta conclusión está basada en el hecho de que el apartamento de Alice también está decorado de manera muy sencilla, tal vez sea para mantener la estética de la película o tal vez por que es una inquilina de paso, aún así, no hay muestra de ningún "toque femenino". Lo cual hace pensar que hace poco tiempo que vive allí.




El estilo de vida de Alice difiere del de Hire, también es una persona bastante reservada, y aunque  no sabemos a qué se dedica y la única información que nos proporciona el director es que tiene pareja, se aprecia que es una persona más integrada socialmente. Alice está enamorada de Emile, pese a que no cree muchas de las cosas que él le dice. Parece una mujer con la suficiente experiencia en el amor como saber diferenciar las promesas hechas con ánimo de cumplirse de las que no. A lo largo del film, Alice va sufriendo una transformación, comienza siendo una novia un poco escéptica acerca de las promesas de amor de su novio, una mujer autosuficiente y fuerte.




Cuando descubre que está siendo observada por su vecino, se revela como una joven desvalida y vulnerable, aterrorizada por un extraño. El primer cruce de miradas entre ambos tiene lugar una tormenta, es por la noche, y cuando ella se dispone a acostarse, un relámpago ilumina el cielo y el interior de los apartamentos, dejando al descubierto al voyeur que miraba furtivamente desde la seguridad que le otorga la oscuridad de su estancia.






EL POR QUÉ DE LAS COSAS


El sentido de la película radica en la investigación policial de un asesinato ocurrido cerca del vencidario donde viven ambos protagonistas. La policía sitúa a  Hire en el centro de las sospechas.




No obstante, gracias a los interrogatorios a los que lo somete un desaliñado inspector, podemos conocer un poco más de la vida cotidiana de nuestro sastre. Llama poderosamente la atención que lo primero que le dice el inspector no sea un pregunta acerca de la joven muerta, si no la afirmación en forma de pregunta "¿Por qué le cae mal a toda la gente?"  A lo que Hire responde: "Les caigo mal, sí. Y ellos a mí, también".
La frase es demoledora, ya nos deja claro  la personalidad de Hire, no encaja en su entorno, o mejor dicho, no quiere encajar, detesta el mundo que le rodea. El interrogatorio en la bolera es útil para descubrirnos algo insólito, Hire es una persona muy querida en ese lugar, es un extraordinario jugador de bolos, admirado por la gente y que hasta se atreve a realizar trucos para satisfacer a sus admiradores, con lo cual, es capaz de relacionarse con el resto del mundo si lo desea, puede ser perfectamente convencional si se lo propone. Así pues, su insociabilidad y su soledad son totalmente voluntarias, simplemente es así.
Después de ese interrogatorio, el inspector ya deja claro que Hire es un sospechoso en potencia, establece un paralelismo entre la víctima y el sospechoso. Les compara sin disimular sus sospechas. Lo acosa con preguntas como "¿Hace cuánto que no se corre en el interior de una mujer?"





LA OBSESIÓN COBRA VIDA



Pasada la primera reacción temerosa de Alice tras descubrir a su vecino, comienza a sentirse cada vez más cómoda con la idea de que alguien la observa. Comienza a coquetear sabiendo que Hire está al otro lado de la calle mirando desde su ventana. Parece incluso que le resulta excitante la idea de sentirse observada. El espectador puede llegar a plantearse que el voyeur ha ido a enamorarse de una exhibicionista, pero el director no parece estar dispuesto a dar ni una sola pista por la cual Alice parece sentirse atraída por Hire. De repente el voyeur comienza a ser espiado por la espiada, se produce una especie de intercambio de papeles entre ambos. Aunque las intenciones de Alice se limitan a saber si está su vecino para decidirse a visitarlo utilizando para ello un espejo colocado de manera estratégica.




Llega uno de los momentos fundamentales de la película, el primer contacto físico entre Hire y Alice, ésta decide hacer una visita a su apartamento y arroja deliberadamente unos tomates a los pies de su vecino, tras lo cual se esmera a recogerlos con sinuosos movimientos, a modo de provocación. Vemos a un Hire complentamente fuera de sitio, la seguridad de la distancia y la oscuridad entre ambos se ha esfumado, y eso no parece gustarle, huye despavorido de las insinuaciones de la joven, trata de evitar el contacto físico y hasta podríamos afirmar que se siente traicionado y celoso de sí mismo. Finalmente el primer encuentro termina con Hire jadeando tras la puerta con Alice al otro lado tratando de encontrar sentido a la escena que ha vivido.





NO DEJES QUE LA CARNE CORROMPA TU OBSESIÓN



Tras la angustiosa y atípica primera cita de nuestros protagonistas ya se augura que algo va a pasar, no sabemos si Alice se dará por vencida y desistirá en su intento de conocer a Hire. Y por el contrario, desde nuestra mente (más o menos) sana, tratamos de asimilar el hecho que Hire rechace a la hermosa joven, siendo como es, su obsesión. Para ello conviene dar un repaso a la personalidad del protagonista, se ve sorprendido por la visita, no puede llegar a imaginar siquiera tocarla, y mucho menos en un espacio no habitual para él, sin la oscuridad, sin mirar a través del cristal. Así pues, la sorpresa inicial se prolonga en posteriores intentos de contacto físico. Hire rechaza una segunda vez a Alice cuando ésta lo vuelve a visitar. Supongo que analistas del psique humano encontrarían rápidamente la respuesta, no es mi caso. No deja de sorprenderme diversos comportamientos:
Tras echar con desprecio a Alice de su habitación, Hire olisquea con verdadera pasión el pedazo de cama donde hacía unos segundos había estado sentada Alice, pasa la cara buscando el calor de su cuerpo, se recrea imaginando, disfruta haciéndolo. Por tanto, la echa porque no la quiere allí, y luego se recrea en su rastro.



Recuerda muchísimo al surrealismo de Buñuel en muchas de sus películas, desear algo, desearlo tanto que no se puede permitir que el hecho de consumarlo pueda llegar a estropear ese deseo previo. Me sucedió viendo Viridiana, Fernando Rey observando en silencio y palpando con timidez a una sedada Silvia Pinal. Lo desea, pero no llega a consumar. El comportamiento de Hire en estos casos es bastante parecido, hubiera bastado alargar los brazos para atrapar a Alice, y sin embargo prefiere deleitarse en pequeños detalles aparentemente insignificantes, a solas con sus recuerdos. Recuerdos que llegan incluso al olfato, lo vemos investigando el perfume, comprando el mismo que ella utiliza tal vez para utilizarlo en la intimidad ...

 








DEL ROCE NACE EL CARIÑO


Tras varios intentos fallidos, y tal vez impulsado por la baja probabilidad de ser rechazado por la joven, Hire comienza a sentirse de una manera más convencional. Traspasa esa barrera obsesiva de observar en la distancia y comienza a buscar distancias más cortas. Comienza a seguir a Alice y a su novio por toda la ciudad, los sigue en el metro, en la pista de patinaje, vemos una transformación. Incluso las putas que tanto visitaba Hire parecen molestarle y solo se conforma con tener a Alice cerca, comenta en el lupanar: "Ya no quiero follar con ninguna de vosotras" Podría ser que sintiera que traiciona a Alice ahora que él piensa que puede ser suya.





Comienzan ambos un juego, casi infantil, en el que se persiguen, se buscan, se tocan mutuamente, se rozan ... Siempre con Emile, el novio de Alice, presente. Se establece una complicidad entre ambos, Hire apenas puede mirar a los ojos de su amada, Alice por contra, parece más decidida a abrazar, a besar, a seducir.




El por qué de ese giro radical en la historia, mejor lo reservo por si alguien ha tenido el valor de leer hasta el final.
 




CURIOSIDADES Y DEMÁS TONTERÍAS


No es la primera vez que se lleva al cine la novela de Georges Simenon "Les Fiançailles de M. Hire" Se trata de un remake de la película Panique de Julien Duvivier, e interpretando a Hire, nada más y nada menos que el grandísimo Michel Simon Una pena no poder contar con unos subtítulos en español para poder disfrutarla. Como la pifia de la película, la primera secuencia, se aprecia claramente como el cuerpo de la chica muerta respira de una manera absolutamente normal. 
Viendo la película recordé en varias ocasiones a Buñuel, como ya comenté anteriormente y también me vino a la cabeza un par de imágenes, sobretodo durante la escena de la tormenta. La silueta tras la ventana me recordó a Nosferatu y a Le Locataire. Supongo que no tendrá ningún significado ni se tratará de ningún guiño, pero así fue.